La primera revisión del sitio dejó en claro que el problema no era el contenido, sino cómo estaba ordenado. Los visitantes llegaban a la página principal y no entendían si Villa Mariolu era una bodega, una casa de campo o un servicio de turismo. Esa confusión se resolvió con una estructura más simple, pero el trabajo no terminó ahí.
Durante las semanas siguientes ajustamos los textos de cada sección, redujimos las promesas genéricas y dejamos que los detalles concretos hablaran por sí solos. El cambio más notable fue en la página de contacto: ahora aparece el teléfono y el correo directo, sin formularios intermedios que demoraran la respuesta. También se reescribieron las descripciones de los servicios para que cada una explique un beneficio puntual, no una lista de características.
Lo que sigue es un resumen de lo que se modificó y por qué. No es una lista exhaustiva, pero sí refleja las decisiones que más impacto tuvieron en el uso real del sitio.
El primero fue la navegación. Antes había seis enlaces en el menú principal, ahora quedaron cuatro y el resto se movió al pie de página. Eso redujo la cantidad de clics para llegar a la información básica, como el horario de visitas o la dirección exacta.
El segundo fue el tono de los textos. Se eliminaron frases como "experiencia única" o "servicio de calidad" y se reemplazaron por descripciones verificables: mencionamos la cantidad de hectáreas, el tipo de suelo y el tiempo de recorrido. Los visitantes que escriben por consulta ahora llegan con preguntas más específicas, lo que facilita la respuesta.
El tercero fue la página de preguntas frecuentes. Se reorganizó por tema y se agregaron respuestas cortas, de no más de tres líneas. Las consultas repetidas por correo bajaron notablemente, y eso liberó tiempo para atender pedidos de reserva.
Quedan pendientes dos cosas: la versión en inglés del sitio y una sección con fotografías del predio tomadas durante la última cosecha. Ambas están planificadas para el próximo trimestre, pero no queremos apurarlas si eso significa bajar la calidad del contenido.
Si querés ver cómo quedó la estructura general, podés revisar la lista de publicaciones o escribirnos directamente desde la página de contacto.